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Secularmente me gradué de bachiller en Biología y Matemáticas
en la Universidad de Puerto Rico. Trabajé como maestro para
el Departamento de Instrucción Pública de Puerto Rico,
en el nivel intermedio y superior por diecisiete años. Actualmente
trabajo en Walt Disney World en Orlando, Florida.
Desde que el Señor me llamó, me sentí inclinado
a escudriñar la Palabra de Dios. Estudié independientemente
por algún tiempo. Luego ingresé al Instituto Bíblico
Discípulos de Cristo en Bayamón, Puerto Rico, donde
me gradué en Biblia y Teología. Allí tuve la
bendición de tener como profesores a muchos de los más
prominentes teólogos de Puerto Rico. A todos ellos los recuerdo
con mucho respeto y públicamente les agradezco su influencia
en la formación de mi vida Cristiana. Algunos de estos profesores
son: Florentino Santana, Israel Narváez, Luis E. del Pilar,
Lester McGrath, Josué López, Toñita Rivera, Lcda.
Elizabeth Álvarez, Juan Figueroa, Inés Figueroa, José
González, Rubis M. Camacho, Rafael Llanis, Harry W. Torres,
Celestino Bula, Reubén Negrón, Gladis Rivera de Coreano,
Carlos Martínez y ya fallecido, Efraín Cruz.
También dirijo mi reconocimiento a mis pastores en Puerto
Rico: Abed Nego Hernández, Mario Rodríguez, Dr. Bardeguez,
Luis E. del Pilar, José Vázquez y otros. Aunque no
fui miembro de la iglesia donde comenzó Bobby Cruz en Puerto
Rico, un grupo de Toa Alta, le visitábamos regularmente.
Allí recibíamos sus enseñanzas en sus comienzos
y nos gozábamos juntos. Recuerdo que cuando el Señor
me llamó yo no podía apartarme del vicio de fumar.
Un día sentí que ese era el día que el Señor
me libraría de esa atadura. Fuimos a la iglesia que pastoreaba
Bobby, le expliqué, impuso manos, oró por mí
y el Señor me libertó.
No quiero dejar de mencionar mi agradecimiento a mis pastores aquí
en Orlando: Rvdo. Dr. Nino González, Gabby Mejía (Ministerio
de Jóvenes), Rvdo. Rubén del Toro, Richie Mejías
(Ministerio de Música), Rvdo. Lucas Torres, Huberto Pimentel,
José Cintrón, Dr. Félix Ledee, Fredric Vélez,
Julián Garriga, Maria L. Gómez, Ceferino Díaz,
Gary Berrios y Juan Alba.
Por algunos años reuní los estudiantes Cristianos
de la escuela Superior Nicolás Sevilla Guemárez, donde
fui profesor de Biología. En un parque cercano teníamos
un pequeño devocional y un círculo de oración
en la hora del almuerzo. A veces no teníamos tiempo para
almorzar y otras veces nos caían aguaceros encima. |